Una madre que quiere cambiar el destino de su hija, una joven que lucha por salvar el negocio familiar y una abogada que debe enfrentarse a una enfermedad comparten mucho más de lo que parece. La trenza, de Laetitia Colombani, conecta sus vidas en una novela breve sobre la libertad, la dignidad y la resistencia femenina.
Tres mujeres separadas por la distancia y unidas por la esperanza
- Smita vive en la India y quiere que su hija escape de la pobreza y pueda estudiar.
- Giulia intenta salvar el taller familiar de pelucas tras descubrir que está al borde de la quiebra.
- Sarah, una abogada de éxito en Canadá, ve cómo el cáncer altera su carrera y su vida personal.
- Las tres historias se unen mediante el cabello, que da sentido al título de la novela.
- La obra combina una lectura ágil con temas como el machismo, la desigualdad social y la sororidad.

De qué trata La trenza de Laetitia Colombani
La novela presenta a tres mujeres de continentes distintos que nunca llegan a conocerse directamente, pero cuyas decisiones terminan formando una conexión inesperada. La autora alterna sus historias para mostrar que la opresión puede adoptar formas muy diferentes, aunque produzca una sensación parecida de encierro.
En la India, Italia y Canadá, cada protagonista lucha contra un destino que otros han decidido por ella. A mí me parece que ahí está la fuerza inicial del libro: no plantea una única imagen de la mujer oprimida, sino tres conflictos sociales y personales que obligan a sus protagonistas a tomar decisiones difíciles.
| Protagonista | Lugar | Conflicto principal |
|---|---|---|
| Smita | Badlapur, India | Quiere que su hija Lalita reciba una educación y abandone la vida impuesta por su casta. |
| Giulia | Sicilia, Italia | Debe mantener abierto el taller familiar de pelucas pese a las deudas y la presión de su entorno. |
| Sarah | Montreal, Canadá | Se enfrenta a un cáncer que pone en duda su identidad profesional y sus prioridades. |
Publicada originalmente en 2017, La trenza es una novela contemporánea de estructura coral. Sus capítulos son relativamente breves y van saltando de una mujer a otra, un recurso que mantiene el ritmo y permite comparar sus problemas sin convertir la historia en un ensayo social.
Las tres historias que sostienen la novela
Smita y el futuro de Lalita
Smita pertenece a una comunidad dalit, considerada “intocable” dentro del rígido sistema de castas. Sobrevive realizando un trabajo degradante y mal pagado, pero se niega a aceptar que su hija Lalita herede la misma vida. Su objetivo parece sencillo, aunque en realidad exige desafiar la pobreza, la tradición y la autoridad masculina.
Cuando la niña empieza a sufrir humillaciones y obstáculos en la escuela, Smita comprende que no basta con enviarla a clase. Tendrá que reunir valor para abandonar lo conocido y buscar una salida. Esta parte es la más dura de la novela, porque muestra cómo una decisión que para otras familias sería normal, para Smita puede convertirse en un acto de rebelión.
Giulia frente a la ruina del taller
Giulia trabaja en el pequeño taller familiar de Palermo, especializado en confeccionar pelucas con cabello natural. Ha aprendido el oficio desde adolescente y siente un apego auténtico por ese espacio, pero todo cambia cuando su padre sufre un accidente y ella descubre que el negocio acumula deudas y problemas financieros graves.
La joven debe decidir si conserva una tradición familiar o si acepta que el taller ya no tiene futuro. En medio de esa crisis aparece Kamal, un hombre cuya relación con Giulia choca con los prejuicios y las expectativas de su familia. Me interesa especialmente esta línea argumental porque el conflicto no se limita al dinero: también habla de la libertad de elegir el amor, el trabajo y la propia identidad.
Sarah y la pérdida del control
Sarah es una abogada brillante de Montreal. Ha construido su vida alrededor del trabajo, hasta el punto de descuidar sus relaciones y la convivencia con sus tres hijos. Después de desmayarse durante un juicio, recibe un diagnóstico de cáncer que la obliga a detenerse y mirar de frente una vida que había mantenido cuidadosamente bajo control.
La enfermedad no aparece solo como un problema médico. También pone en crisis la imagen de mujer fuerte, eficaz e invulnerable que Sarah ha creado. Su recorrido plantea una pregunta incómoda: ¿qué queda de una persona cuando ya no puede sostener el papel que los demás admiran?
Cómo se enlazan las vidas de Smita, Giulia y Sarah
Esta sección contiene spoilers del desenlace. Durante buena parte del libro, las historias parecen independientes. La conexión se construye poco a poco a través del cabello, que pasa de una mujer a otra sin que ellas conozcan el recorrido completo.
Smita decide desprenderse de su cabello como parte de una ofrenda religiosa. Ese cabello llega al circuito comercial que abastece el taller de Giulia. Allí se transforma mediante un trabajo artesanal en una peluca que, finalmente, puede ayudar a Sarah durante su tratamiento contra el cáncer.
La relación entre las tres no funciona como un encuentro tradicional entre personajes. Ninguna necesita conocer a las otras para influir en su historia. La trenza simboliza precisamente esa unión invisible, formada por decisiones individuales, trabajos anónimos y gestos cuyo efecto alcanza mucho más lejos de lo que sus protagonistas imaginan.
El final cierra el círculo sin convertir la novela en una fábula completamente idealizada. Las dificultades no desaparecen por arte de magia, pero cada mujer consigue recuperar una parte de su capacidad de decidir. Esa diferencia es importante: el libro no promete una felicidad perfecta, sino una posibilidad concreta de avanzar.
Qué significa el título y cuáles son los temas principales
El cabello como hilo narrativo
El cabello cumple una función material y simbólica. Es una ofrenda para Smita, un medio de trabajo para Giulia y una ayuda para Sarah. La autora utiliza ese elemento para demostrar que algo aparentemente cotidiano puede adquirir significados completamente distintos según quién lo entregue, quién lo transforme y quién lo reciba.
La imagen de la trenza también representa la estructura de la novela. Cada mechón conserva su identidad, pero necesita a los otros para formar una figura completa. En mi lectura, esa es la idea más lograda del libro: las protagonistas no son iguales, aunque sus luchas puedan dialogar entre sí.
Desigualdad, machismo y dignidad
La novela aborda tres formas de presión. Smita se enfrenta a la desigualdad de casta y a la pobreza; Giulia, a los prejuicios familiares y a un entorno conservador; Sarah, a una cultura profesional que valora su rendimiento por encima de su bienestar.
Colombani no presenta la solidaridad femenina como una solución fácil. Las protagonistas también tienen contradicciones, miedo y momentos de egoísmo. Lo que las une es la decisión de no quedarse quietas cuando las circunstancias les dicen que deben conformarse con un papel previamente asignado.
La maternidad y la identidad
La maternidad aparece de manera distinta en cada historia. Smita actúa movida por el futuro de su hija, mientras Sarah debe reconocer cuánto se ha alejado de sus hijos. Giulia, que no vive el mismo conflicto maternal, representa otra forma de cuidado mediante su relación con la familia y con el oficio heredado.
Este contraste evita que la novela reduzca a sus personajes a una sola función. Ser madre, hija, trabajadora o pareja influye en sus decisiones, pero ninguna de ellas queda definida por completo por esos roles.
Qué tipo de lectura ofrece La trenza
La obra tiene una extensión moderada, con ediciones en español de alrededor de 200 páginas, y una prosa directa que facilita una lectura rápida. Los capítulos cortos ayudan a avanzar, aunque los cambios constantes de escenario pueden exigir atención durante las primeras páginas.
Yo la recomendaría a quienes disfrutan de novelas sociales con protagonistas femeninas y de historias que terminan conectándose. También puede funcionar en clubes de lectura porque permite debatir sobre castas, migración, trabajo, enfermedad y sororidad sin perder el hilo narrativo.
Su principal límite está en que algunos personajes secundarios aparecen menos desarrollados que las protagonistas. La novela busca claridad y emoción, y a veces sacrifica profundidad psicológica. Por eso no la leería como un retrato exhaustivo de tres sociedades, sino como una narración simbólica sobre mujeres que desafían sus circunstancias.
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La novela y la adaptación cinematográfica
La historia también cuenta con una adaptación cinematográfica dirigida por la propia Laetitia Colombani. El argumento general se mantiene, pero el cine condensa algunos conflictos y da más peso visual a los lugares, los trabajos manuales y el tránsito del cabello entre las tres historias.
Si se busca conocer con detalle los pensamientos de Smita, Giulia y Sarah, el libro ofrece una experiencia más completa. La película puede complementar la lectura, pero no sustituye del todo la intimidad de la narración escrita ni el modo en que los capítulos alternos construyen la conexión.
La idea que permanece después de cerrar el libro
La sinopsis de La trenza puede resumirse como el encuentro simbólico entre tres mujeres que luchan por recuperar el control de su vida. Sin embargo, reducirla a esa frase sería quedarse en la superficie: la novela habla de cómo una decisión tomada en un lugar remoto puede tener consecuencias en otra persona, incluso sin que exista contacto directo.
Su mensaje final no depende de que las protagonistas compartan cultura, clase social o experiencia. Depende de algo más sencillo y más difícil de destruir: la voluntad de elegir un futuro distinto cuando todo alrededor parece haber sido decidido de antemano.